Sin querer

RAFAEL ALBERTI: El alba del alhelí, 1926.


PRÓLOGO


Todo lo que por ti vi
-la estrella sobre el aprisco,
el canto estival del heno
y el alba del alhelí-,
si me miras, para ti.

Lo que gustaste por mí
-la azúcar del malvavisco,
la menta del mar sereno
y el humo azul del benjuí-,
si me miras, para ti.



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Debí de leer este libro hace más de diez años. Es curioso cómo se quedan prendidos algunos versos no se sabe muy bien dónde y luego, cuando se creían olvidados, aparecen sin querer.

Este poema lo escribí hace un año:



Espero tumbado a mirar

un pájaro en el cielo de tu boca.

Se secan

tus pestañas que hienden el aire.

Te miro (no es algo nuevo aunque

merece la pena si es por mi bien)

La soledad sombría

.....................................merece la pena

Una incertidumbre con tenaza

..................................................................merece la pena

Castigos valdíos, en tu cuerpo fresco

.................................................................................................merecen la pena.

Si estoy aquí,

si mi voz se quiebra un paso más allá de las torcidas flores,

si entre mi espíritu y la fruta con que me apartas

no se marchita nada más que un animal tembloroso,

al que ni siquiera conocemos.

Si decides volver,

todo esto (el alfiler en el ojo, la manta en llamas, tu pelo en el sueño)

todo

...............................................merecerá la pena.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno, lo de Alberti tiene una explicación: tienes que presentarlo en clase!!! que me acuerdo yo.
Merecerá la pena... me acuerdo de ese poema.
Es muy hermoso.
Pero al leerlo ahora en la distancia... ¿has cambiado algún verso? sí, verdad?
Espero que estés bien.
Y espero noticias.
Abrazo fuerte,
nic

Anónimo dijo...

No cambié nada; aunque, evidentemente, debería haberlo hecho.

Anónimo dijo...

¿por qué deberías haberlo hecho?

Ser Aquí dijo...

si entre mi espíritu y la fruta con que me apartas

no se marchita nada más que un animal tembloroso,

al que ni siquiera conocemos.



Con esos versos me mataste... gracias por la herida.... cura

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