El locutorio Lucerito
con su cartel escrito con cinta aislante roja
y sus cristales sucios de espejo
El taller de tunning
con sus coches horteras aparcados en la acera
con su séquito de simples, catetos, ignorantes y engreídos,
con sus chicas de trapillos estridentes, mascando chicle y mirando con descaro.
La floristería Toñi
con sus ramos de gasa y perla
con sus figuritas nacaradas
con sus claveles para amortiguar el desconsuelo cotidiano del cocido y la mesa-camilla
El principito, El caribe, El Titanic, La columna
los bares de alterne con sudamericanas fofas que dicen "cariño"
con las camareras cincuentonas de escotes quizá demasiado optimistas
con los hombres (infelices, aburridos, tristes, tristes, tristes, por favor mátame si me convierto en uno de ellos) que salen a la calle para hablar por el móvil como si Botín estuviera al otro lado de la línea (sus pantalones con el tiro corto, sus barrigas obscenas, sus mentiras, su beso de despedida, su olor a colonia y orina) pero quienes están al teléfono son sus mujeres.
La tienda de los chinos
con su calor insoportable, con su matrimonio cincuentón que destila insatisfacción, con sus familias viendo la tele en un portátil.
La sucursal de la Kutxa
con sus indigentes descaradas en la puerta esperando la basura del Día
El bar colombiano
con su camarera que me sonríe desde la ventana
con la madre que friega la acera con la energía que le da la frustración
con sus sillas vacías y sus moscas y su madera rezumante
El bar El Piru
con sus parejas de treintañeros que se perdieron tras la ruta del bacalao
con sus competiciones de dardos interminables
con sus rubias de bote y diente de oro que hablan a gritos desde la acera con una tal Pili
con sus niños asalvajados dando patadas y mordiscos a cualquier cosa
Todo esto veo sentado a la puerta de una de esas pequeñas casitas de la calle Libertad, al lado de un jazmín, que siempre tendrá el olor de la despedida.
1 comentarios:
Vaya! qué optimista te levantaste! porque, salvando el jazmín... en fin...
Si yo tuviera que hacer una descripción paralela acabaría rápido, en una línea.
El mar.
Veo el mar, desde la terraza algo elevada sobre la acera, aturdida por el olor a madreselva, que siempre tendrá el olor a verano tierno.
Besos!
Tu calle es fácil de visualizar, has dibujado un buen cuadro.
Nic
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