En mayo de 1998, Marzuki Stevens se mudó con su familia al rancho que había comprado en Las Benturas, Texas. Sólo dos años antes había vendido a la multinacional Kellog's la patente de una bolsa protectora para los cereales y tenía tanto dinero que le salía por las orejas. De hecho, en el mes de junio tuvo que someterse a una pequeña intervención ambulatoria para extraerle una moneda de un dolar de su oído izquierdo (según cuenta su asistenta, Pilar Baldés, el accidente se produjo durante una fiesta desenfrenada para la cual Marzuki contrató a una puta-maga tailandesa).
El rancho de Las Benturas contaba con una próspera explotación bovina que Marzuki se ocupó de transformar no bien se mudó allí. Los planes que tenía para el terreno eran muy distintos. Se propuso construir en la finca (más de 1000 acres) la mayor piscina de bolas del mundo. Lo consiguió en septiembre del 98, no sin las críticas de diversos grupos ecologistas que protestaron por "las inhumanas condiciones de cientos de vacas flotando en bolas de colores".
Pero lo que ni siquiera los ecologistas pudieron sospechar fue que aquella descabellada idea del "visionario de Topeca" (como se le conoce en el medio oeste americano) llevó a la explotación ganadera a centuplicar sus beneficios. Según estudios realizados con posterioridad, las bolas de colores relajan al bovino de tal manera que su leche mejora en sabor, textura, color y cantidad (el olor resudial a amianto continúa sin ser explicado).
La fama de la Marzumilk se extendió rápidamente primero por EEUU y más tarde por todo el mundo. Pero su creador vivía sus años más aciagos: en enero de 1999, Marzuki y su esposa, la ex-tenista Mary Pyongwey, celebraban su aniversario rodeados de amigos y familiares. La fiesta duró hasta altas horas de la mañana y el alcohol y las drogas corrían como ríos hasta las piscinas de vacas. Por todos es conocido el incidente que apartó a Mary de las pistas de tenis: aquel infortunado día en que un hombre disfrazado de león saltó a la tierra batida donde Mary disputaba un partido y le arrancó el cuádriceps de un bocado (la sepsis y la posterior amputación de la pierna parece que se debió al putrefacto estado de la dentadura del agresor, aunque este asunto se ha de esclarecer aún en los tribunales).
El rancho de Las Benturas contaba con una próspera explotación bovina que Marzuki se ocupó de transformar no bien se mudó allí. Los planes que tenía para el terreno eran muy distintos. Se propuso construir en la finca (más de 1000 acres) la mayor piscina de bolas del mundo. Lo consiguió en septiembre del 98, no sin las críticas de diversos grupos ecologistas que protestaron por "las inhumanas condiciones de cientos de vacas flotando en bolas de colores".
Pero lo que ni siquiera los ecologistas pudieron sospechar fue que aquella descabellada idea del "visionario de Topeca" (como se le conoce en el medio oeste americano) llevó a la explotación ganadera a centuplicar sus beneficios. Según estudios realizados con posterioridad, las bolas de colores relajan al bovino de tal manera que su leche mejora en sabor, textura, color y cantidad (el olor resudial a amianto continúa sin ser explicado).
La fama de la Marzumilk se extendió rápidamente primero por EEUU y más tarde por todo el mundo. Pero su creador vivía sus años más aciagos: en enero de 1999, Marzuki y su esposa, la ex-tenista Mary Pyongwey, celebraban su aniversario rodeados de amigos y familiares. La fiesta duró hasta altas horas de la mañana y el alcohol y las drogas corrían como ríos hasta las piscinas de vacas. Por todos es conocido el incidente que apartó a Mary de las pistas de tenis: aquel infortunado día en que un hombre disfrazado de león saltó a la tierra batida donde Mary disputaba un partido y le arrancó el cuádriceps de un bocado (la sepsis y la posterior amputación de la pierna parece que se debió al putrefacto estado de la dentadura del agresor, aunque este asunto se ha de esclarecer aún en los tribunales).
A la mañana siguiente de la fiesta, Marzuki se dispuso a colocarle la pierna ortopédica a su mujer, como hacía todas las mañanas. Pero los excesos de la noche anterior nublaron sus sentidos y, pensando que era la pierna falsa, le arrancó a su amigo (y también tejedor como él), Murmur Harry Wallace, la pierna de cuajo (si bien ya de por sí maltrecha y algo "suelta" por una gota mal curada). Debido a la resaca generalizada y a que nadie estaba en condiciones de conducir, Murmur falleció a las pocas horas dejando dos vuidas y un hijo.
3 comentarios:
para mayor comprensión del fenómeno, vea foto de Mary Pyongwey, minutos antes de disputar el que acabaría siendo su último partido:
http://fotos.diariodemallorca.es/fotos/noticias/318x200/2008-05-20_IMG_2008-05-13_23:34:01_correo_20080512_202746_1_54.jpg
besos!
nic
Muy bueno, continúa con Marzuki, tiene miga.
Paco.
Jajaja, a esa cualquiera le pega un bocado, Nic. Qué tía loca, con la de leones que hay sueltos en las pistas de tenis.
¡¡¡Paco!!! gracias por pasar por aquí. Lo haré, Marzuki tiene una vida muy jodida.
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