En mayo de 2010, Marzuki salió de prisión. Había adelgazado diez kilos, estaba calvo y tenía tres tatuajes (un ágila culebrera en el hombro derecho, el monte Rushmore (con Pluto, Mickey, el pato Donald y La Sirenita en lugar de los presidentes americanos) en el omoplato izquierdo y una bolsa de Doritos en llamas en el dorso de la mano derecha).
Este periodo que va desde su excarcelamiento hasta el accidente con la aspiradora Philips que acabó con su vida, es el mejor documentado gracias al diario que llevó Marzuki, regalo de Priva Marai, la maga Tailandesa con la que se casó en un motel de Vermont en junio de 2010.
Marzuki y Priva se instalaron en una fábrica de cerrojos abandonada a las afueras de Madison, Wisconsin. "Nos hemos instalado en una fábrica de cerrojos abandonada a las afueras de Madison, Wisconsin" escribe Marzuki el 10 de julio.
Sus únicos ingresos provenían de los espectáculos de magia vaginal que Priva realizaba en las charcuterías locales. Pero no eran suficientes así que Marzuki se veía obligado, en muchas ocasiones, a pescar escarabajos acuáticos y caracoles en el lago Monona. En una de esas solitarias noches de pesca, el 29 de agosto de 2011, Marzuki resbaló en el limo de unas rocas y cayó en unos matorrales cercanos. Perdió el conocimiento durante unas horas. Así relata las imágenes que le asaltaron durante ese trance: "(...) y tuve un sueño. Soñé con Mary, cuando aún tenía la pierna. Estaba sentada en un muelle, inclinada hacia atrás, dejaba que el viento la acariciara, con los ojos cerrados. Silbaba. Una palmera se doblaba al fondo. Ella silbaba, una canción de Otis Redding. Yo estaba al principio del muelle, caminaba hacia ella pero las tablas del muelle se hacían más y más largas, corría, tratando de alcanzarla, pero era imposible avanzar. Entonces me di cuenta de que mis pies se tambaleaban, parecía estar sobre una cuerda, miré hacia abajo. Las tablas se habían transformado en un collar de perlas, como los que Priva usa en su show, me movía desesperadamente para mantener el equilibrio. Conseguí avanzar, primero un paso, luego otro, ahora era más sencillo. Levanté la vista y vi que era Mary quien sostenía el collar que se perdía debajo de su vestido, entre sus piernas. Me miró, sonrió. "¿No vas a venir a buscarme?" dijo. Y soltó el collar que empezó a caer a toda velocidad desde su entrepierna y caí al agua. Entonces desperté".
Al levantarse, Marzuki vio junto a él un amasijo de hierros y ramas que no logró identificar al principio. Se acercó y descubrió que se trataba de los restos de una avioneta. Al mirar en su interior se dio un susto de muerte: dentro del aparato había cinco cadáveres casi en los huesos. Le llamó la atención uno de ellos por un colgante blanco que aún llevaba al cuello. Advirtió que entre los harapos de sus ropas abultaba una cartera. La abrió y entonces Marzuki cayó al suelo de rodillas, sollozando y casi sin aliento. Se trataba de Otis Redding y en la avioneta, además del piloto, estaban los cuerpos de tres de los miembros de su banda, los Bar-Keys. Junto al carné de conducir del cantante encontró una pequeña postal, amarillenta y raída, con la foto de un lugar paradisiaco: palmeras, arena blanca y en el fondo una línea marrón que para Marzuki "no, no podía ser un muelle". En la parte de atrás estaba escrito: "Kao, Kindom of Tonga".
No está en la voluntad de este biógrafo detallar los entresijos de la relación que mantuvo Marzuki con Priva. El lector con gusto por lo escabroso y sensacionalista puede indagar en los diarios del artista para satisfacer su morbosa curiosidad. Baste decir, para cubrir la explicación de los hechos, que Marzuki no estaba contento con ciertos ingresos extra que Priva obtenía de los charcuteros locales, además del hastío por las extravagantes prácticas sexuales de la tailandesa.
A la mañana siguiente de su accidente, Marzuki salió de la fábrica de cerrojos abandonada con una bolsa de tela por equipaje y la determinación de encontrar a Mary Pyongwey. "A la mañana siguiente de mi accidente, salí de la fábrica de cerrojos abandonada con una bolsa de tela por equipaje y la determinación de encontrar a Mary Pyongwey" escribe Marzuki en su diario.
Este periodo que va desde su excarcelamiento hasta el accidente con la aspiradora Philips que acabó con su vida, es el mejor documentado gracias al diario que llevó Marzuki, regalo de Priva Marai, la maga Tailandesa con la que se casó en un motel de Vermont en junio de 2010.
Marzuki y Priva se instalaron en una fábrica de cerrojos abandonada a las afueras de Madison, Wisconsin. "Nos hemos instalado en una fábrica de cerrojos abandonada a las afueras de Madison, Wisconsin" escribe Marzuki el 10 de julio.
Sus únicos ingresos provenían de los espectáculos de magia vaginal que Priva realizaba en las charcuterías locales. Pero no eran suficientes así que Marzuki se veía obligado, en muchas ocasiones, a pescar escarabajos acuáticos y caracoles en el lago Monona. En una de esas solitarias noches de pesca, el 29 de agosto de 2011, Marzuki resbaló en el limo de unas rocas y cayó en unos matorrales cercanos. Perdió el conocimiento durante unas horas. Así relata las imágenes que le asaltaron durante ese trance: "(...) y tuve un sueño. Soñé con Mary, cuando aún tenía la pierna. Estaba sentada en un muelle, inclinada hacia atrás, dejaba que el viento la acariciara, con los ojos cerrados. Silbaba. Una palmera se doblaba al fondo. Ella silbaba, una canción de Otis Redding. Yo estaba al principio del muelle, caminaba hacia ella pero las tablas del muelle se hacían más y más largas, corría, tratando de alcanzarla, pero era imposible avanzar. Entonces me di cuenta de que mis pies se tambaleaban, parecía estar sobre una cuerda, miré hacia abajo. Las tablas se habían transformado en un collar de perlas, como los que Priva usa en su show, me movía desesperadamente para mantener el equilibrio. Conseguí avanzar, primero un paso, luego otro, ahora era más sencillo. Levanté la vista y vi que era Mary quien sostenía el collar que se perdía debajo de su vestido, entre sus piernas. Me miró, sonrió. "¿No vas a venir a buscarme?" dijo. Y soltó el collar que empezó a caer a toda velocidad desde su entrepierna y caí al agua. Entonces desperté".
Al levantarse, Marzuki vio junto a él un amasijo de hierros y ramas que no logró identificar al principio. Se acercó y descubrió que se trataba de los restos de una avioneta. Al mirar en su interior se dio un susto de muerte: dentro del aparato había cinco cadáveres casi en los huesos. Le llamó la atención uno de ellos por un colgante blanco que aún llevaba al cuello. Advirtió que entre los harapos de sus ropas abultaba una cartera. La abrió y entonces Marzuki cayó al suelo de rodillas, sollozando y casi sin aliento. Se trataba de Otis Redding y en la avioneta, además del piloto, estaban los cuerpos de tres de los miembros de su banda, los Bar-Keys. Junto al carné de conducir del cantante encontró una pequeña postal, amarillenta y raída, con la foto de un lugar paradisiaco: palmeras, arena blanca y en el fondo una línea marrón que para Marzuki "no, no podía ser un muelle". En la parte de atrás estaba escrito: "Kao, Kindom of Tonga".
No está en la voluntad de este biógrafo detallar los entresijos de la relación que mantuvo Marzuki con Priva. El lector con gusto por lo escabroso y sensacionalista puede indagar en los diarios del artista para satisfacer su morbosa curiosidad. Baste decir, para cubrir la explicación de los hechos, que Marzuki no estaba contento con ciertos ingresos extra que Priva obtenía de los charcuteros locales, además del hastío por las extravagantes prácticas sexuales de la tailandesa.
A la mañana siguiente de su accidente, Marzuki salió de la fábrica de cerrojos abandonada con una bolsa de tela por equipaje y la determinación de encontrar a Mary Pyongwey. "A la mañana siguiente de mi accidente, salí de la fábrica de cerrojos abandonada con una bolsa de tela por equipaje y la determinación de encontrar a Mary Pyongwey" escribe Marzuki en su diario.
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